De la desestructuración con la escritura automática a la estructura mediante las estrofas de un poema.
Esta es una sesión que empieza con la consigna de que hay que empezar a escribir con la frase “me doy cuenta de” atendiendo a lo obvio que hay a mi alrededor y también a lo propio, incluyendo las emociones que percibo y las sensaciones que tengo.
Después dejo que surja un poema con el título “Siento” y que sea de tres estrofas de tres versos cada una.
“Me doy cuenta de que estoy en el despacho de mi casa. De que la mesa es azul y el trozo de pared de mi derecha es rojo. Me doy cuenta de que estas velas son rojas y tienen las dos más o menos el mismo tamaño. Me doy cuenta de la existencia de la lámpara griega y de lo acogedor que me parece el balcón.
Me doy cuenta que tengo las uñas un poco largas, que llevo un vestido rojo y que escribo lápiz sobre papel.
Me doy cuenta que tengo la cabeza ladeada hacia la derecha y que con los dedos de la mano izquierda sostengo el papel. Me viene a la imaginación el recuerdo del aula a la que iba en segundo de derecho.
Me doy cuenta de mi respiración que ahora la percibo en la zona del abdomen y de que tengo muy presente mi tronco.
Me doy cuenta del volumen y peso de mi cuerpo y me visualizo compacta.
En este momento descruzo las piernas y mi respiración se vuelve más lenta. Esto me hace sentir relajada y en paz”.
SIENTO
Siento hormigas sobre mi rostro.
un tornillo que retuerce mi estómago,
una luz tenue que respira en mis hombros.
Siento la torpe sonrisa del viento,
que tosco se acerca y de mi asiento se aparta.
Siento vibrar en mí una alarma, cosquilleos de garganta,
que secan mi boca.
Del cuello salen llamas.
Camino a por agua y la sequedad se calma.
Interesante Gracias
Gracias por este ejemplo